Viniste a recordar la persona que eres

Viniste a recordar la persona que eres

Tu vida está hecha de «retornos» a la persona que eres. Viniste a recordar quien eres y cada uno de los instantes de tu vida está hecho para brindarte información valiosa sobre tí.

No es necesario saberlo todo ya, no es requerido que tengas absolutamente claro tu perfil profesional, ni el alcance de tus proyectos, ni el tono de tus relaciones, ni la naturaleza misma de tus acciones, sino llevar al conciencia al punto en el que la certeza que te habita en este momento presente sienta las bases firmes de lo que vendrá para tí.

La mentira del «tenerlo todo claro»

Nos llenamos de gurús «atrae futuros» de personas que nos adoctrinaron en hacer planes, en llevar métricas, en cumplir metas, en lograr objetivos, pero… se nos olvidó vivir en el proceso. Se nos olvidó que el cambio constante que vivimos viene cargado de más información de la que podemos imaginar y que al tener la mirada en la meta se nos olvida que el alma nos está pidiendo llevar la mirada al ahora para entregar nuestra energía a todo aquello que nos ayuda a crear AHORA MISMO las bases de lo que luego se nos será revelado.

La divinidad te hace una invitación amorosa a que te mires desde el lugar del observador que se contempla con reverencia, que se maravilla con las decisiones que tomas y con el entorno que creas. Que lleves la mirada al presente en el que potencialmente sanas, perdonas, eliges, vives… que te regales el privilegio de ir labrando tu camino conforme caminas y no te condiciones a «llevarte a vivir» por una senda que con el paso de tus aprendizajes puede volverse ajena, puede terminar siendo un campo minado.

Recordar para reconectar conmigo

Si te has sentido presionado por «tenerla clara» o por definir lo que eres en todos los ámbitos de tu vida, detente un momento y recuerda, que nuestro paso por este plano es un eterno recordar de la persona que somos y que es el paso de los días el que va revelando tu verdadero color, tu verdadera esencia.

Si te has sentido sin anclaje, suelto, a la deriva es bueno que sepas que esto que sientes hace parte de lo que viniste a experimentar para recordar la persona que eres y que en la medida en la que te hagas dueño del momento presente podrás estar más al tanto del rumbo que va tomando tu vida y actuando en coherencia contigo.

A la hora de recordar, recuerda:

  • Cada persona tiene su ritmo para hacerlo: no te presiones, no te juzgues y por nada del mundo… te compares.
  • Las situaciones que vivimos traen información importante que nutre nuestras decisiones, así que estar plenamente atentos a lo que experimentamos nos ayuda a tener mas argumentos para decidir.
  • Lo que repetimos nos indica que tenemos opción de elegir diferente, así que si hay algo dentro de tu recordar (vida) que se repite, permítete entrar en sintonía de lo divino y reconocer que puedes decidir diferente.
  • Mantén las emociones a raya para que el recordar no sea un «eterno volver al pasado donde todo fue mejor» sino un observarte en detalle y con amor que te ayude a ver eso que te caracteriza.
  • El recordar es llevar la atención a tí y a tu rol en tu propia vida, así que los que te rodean (sean figuras de poder o no) hacen parte «del paisaje» o de esa «información de fondo» que necesitas, pero NO SON TU HISTORIA, NI LOS QUE LA ESCRIBEN Y MUCHO MENOS… LOS QUE DECIDEN POR TÍ.
  • Recordar implica dejar de creen en víctimas y victimarios, es dejar de creer que «SON LOS OTROS LOS QUE TE HACEN COSAS», que la responsabilidad de tus elecciones es de otras personas o que eres víctima de las circunstancias. Este camino es un camino de responsabilidad, de tomar las riendas y de dejar de ceder la autonomía sobre la propia vida.
  • El amor incondicional es tu combustible, tu filtro y tu aliado. En la medida en la que te alejes de los juicios, podrás darte cuenta de que todo aquello que no está en línea directa contigo ni con lo que deseas, está alimentado por creencias, miedos o informaciones (generalmente ajenos) que terminamos creyendo.

Recordamos, porque nada nos es ajeno, porque lo contenemos todo, porque estamos hechos a imagen y semejanza de lo divino. Si la divinidad nos reconoce plenos, abundantes, y sabios, ¿no es un tanto fácil entregarnos confiados a la certeza de que estamos en esta experiencia para recordarlo y de que a diario se nos revelan claves para abrirnos a comprobarlo?

Renunciar a lo «realista» para «acelerar el recordar»

A medida que crecemos empezamos a escuchar con frecuencia que se nos invita a «ser realistas» a dejar de andar «pensando en bobadas» y a otras acciones que nos restringen y nos desconectan de nuestra grandeza. Pese a que hay más informaciones de este tipo que nos alejan de nuestro fluído recordar, tomaremos esta en esta oportunidad porque es una de las que más nos aleja del reconocernos y del saber que estamos preparados para habitar el momento presente.

«Ser realista» implica generar un anclaje en la energía que nos convierte en «mas de lo mismo que nos rodea» nos lleva a encajar y a tratar de ser quienes no somos. Cuando convertimos en nuestra la creencia y la información energética del «ser realista» estamos llevando el proceso del recordar(nos) por el camino más largo.

Si te cuesta retornar a tí y conectar con la persona que eres porque tienes dentro de ti arraigada la creencia del «Ser realista» para darte lugar en el mundo, te comparto la siguiente meditación con mensaje canalizado de los ángeles sobre el «No ser realista» para que te brindes la oportunidad de hallarle el gusto a la vida y a comprender que es en los rincones no imaginados de nuestra vida en los que ocurre todo aquello que no controlamos, aquello que nos revela nuestro ser expansivo e ilimitado.

Ese «no lugar» desde el que es muchísimo más fácil conectar con lo que somos en esencia, ese «no lugar» en el que somos posibles, ese «no lugar» en el que nos permitimos SER.

Meditación: Mi sabiduría interna y el «no ser realista» disponible en mi canal de Youtube: Una mente variante

Viniste a este plano a percibir el valor de cada uno de tus pasos, a sorprenderte con la información que te brindan las decisiones que tomas, a reconocer que están dadas para tí las condiciones favorables para vivir de una manera más justa contigo, viniste a este plano a darte cuenta de que lo tienes todo y a vivir con la gracia que contagia a otros de tus cualidades como extensión de lo divino en este plano… ¡no lo olvides!

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