No necesitas «encajar» necesitas pertenecer(te)

Los momentos más confusos de la vida (pero también los de mayor claridad) ocurren cuando intentamos encajar (ya sea en el trabajo, en el colegio, en la universidad, hasta en la misma familia) porque estamos creando una separación de quienes somos vs. lo que se nos pide ser o hacer, porque estamos confrontados con lo que «no somos» para intentar hacer evidente «lo que somos».