No necesitas «encajar» necesitas pertenecer(te)

No necesitas «encajar» necesitas pertenecer(te)

Los momentos más confusos de la vida (pero también los de mayor claridad) ocurren cuando intentamos encajar (ya sea en el trabajo, en el colegio, en la universidad, hasta en la misma familia) porque estamos creando una separación de quienes somos vs. lo que se nos pide ser o hacer, porque estamos confrontados con lo que «no somos» para intentar hacer evidente «lo que somos».

En una sociedad que premia el «deber ser», que nutre los estereotipos constantemente y que intenta que cada una de las personas que la componen o esté en grupos o aislada, es muy fácil sentir el vacío del «no encajar», del «no ser parte de algo» y en los días que corren, somos más propensos a sentirlo. Podría decir que nos ha pasado a todos alguna vez en algún momento de nuestras vidas.

Encontrarse mientras se intenta «encajar»

Desde que somos pequeños somos parte de una familia, vamos a un colegio, tenemos un grupo de amigos… estamos rodeados. Y entre más pasa el tiempo, más se nos enseña a estar en grupo, a «ser parte de algo» para estar tranquilos, a hacer lo que sea necesario para no «desentonar» en el trabajo, a no ser «pesado» al cuestionar los grupos de amigos, a «guardar silencio» frente a lo que uno no sabe o no le incumbe, a «renunciar» a eso que nos aleja de otros, a validar los comportamientos de otros así no los comprendamos o no estemos en sintonía con ellos.

Sin embargo, como todo lo que no está alineado con nuestros valores o con lo que somos como personas, este obligarse a «ajustar el fuego interno al entorno» este llevarse a ser alguien dentro de un grupo o comunidad.

En ese momento en el que «no te sientes parte de…» es justo en el que ocurre la magia, es ese momento en el que la energía te indica que eres algo diferente, que dentro de tí se mueven cosas distintas, que eso que crees no tiene comparación y que el entorno en el que te encuentras no te brinda lo que te permite fluír con tranquilidad, amor y ligereza.

Muchas veces es mal visto el cuestionarse el encajar, se nos muestra o lo experimentamos como una ingratitud, una desconexión o hasta un juzgar lo que vivimos y eso hace que el proceso de desprendernos de todo lo que nos mantiene «encajando» sea difícil y duro.

Pero es necesario darse la oportunidad de verse en todo eso que no se es, porque más allá de todo lo que creemos, verse diferente a otros es un regalo maravilloso que nos da cuenta clara de todo eso que no vibra con nosotros, de todo eso que no está alineado con nuestros valores o con lo que somos en esencia.

Pertenecer a tí

Así que si te has sentido incómodo, «fuera de lugar» o como que «no encajas» en lo que supones o te hacen suponer que puedes encajar… no te preocupes, recíbelo como un regalo de claridad para tí, para tu alma, para lo que eres.

No intentes acomodarte allí, no te obligues a quedarte… permítete ver qué es lo que se vuelve claro en medio de todo lo que no funciona, porque ahí estás tu, ahí está esa tierra segura que eres, ese «lugar» al que perteneces».

Pertenecer más que verte como parte de algo fuera, es sentirte cómodo en tu propia piel, reconocerte como el «territorio seguro» en el que puedes ser tú sin restricciones, sin juicios, sin empezar a actuar de forma diferente a la que se te da con naturalidad. Nada más.

Todo el resto está más relacionado con lo que atraes o de lo que decides ser parte cuando te vives completamente, cuando te permites ser la persona que eres, cuando defines tus fronteras, cuando te encuentras con la verdad que te habita ahora, conectas con ese lugar de aceptación plena en el que no encajas, sino perteneces.

Llénate de amor en cada paso

Hónrate en todo aquello que descubres que «no te sienta»,
hónrate en cada decisión que tomas para tu bienestar,
hónrate en la incomodidad de intentar encajar pero darte cuenta de que no es posible,
hónrate mientras vas creando tu propio espacio,
hónrate al darte cuenta de que es a tí y en tí a quien perteneces,
hónrate porque vales lo suficiente como para darte el tiempo de encontrar el espacio perfecto para florecer,
hónrate porque sólo tu sabes lo que te conviene más y sólo tu puedes brindártelo,
hónrate porque al hacerlo estás cada vez mas seguro y pleno en tu propia piel,
hónrate porque mereces una vida llena de tí.

Hace unas semanas creé para tí una meditación en la que conectas con tu sabiduría interna en diferentes aspectos de tu vida, para conectar con tu esencia y con el pertenecer(te), te comparto el siguiente link:

Abrir chat
¿Quieres obtener información?
¡Hola!
¿En qué puedo acompañarte?